lunes, 27 de febrero de 2017

Presentación

Hola.
Soy Mónica, Profesora de un colegio siempre interesado por las innovaciones y porque sus alumnos estén preparados para enfrentarse a un futuro que les planteará unas posibilidades que quizá hoy aun desconocemos.
Cada día observamos que aparecen nuevas profesiones, nuevos métodos de trabajo,... Indudablemente tenemos que estar concienciados de que hay que adaptarse a las nuevas situaciones y realidades.

COMPETENCIAS DIGITALES


Por ciudadano digital entiendo aquel que no solo tiene los valores y conocimientos sino también los saberes para manejarse y moverse de forma inteligente a través de los medios digitales.

A nivel global, los ciudadanos que dispongan de esos conocimientos estarán en mejores condiciones para integrarse y tener éxito.

Ser un ciudadano culto y autónomo en la sociedad digital implica saber tomar decisiones adecuadas, innovadoras para resolver situaciones o problemas que se nos plantean, no disponer solo de saberes, de reproducir información sino ser capaz de utilizar los conocimientos para resolver problemas prácticos. Y cuando no se tengan esos conocimientos, ser capaces de buscar esa información y ser críticos, de analizar la información encontrada, manejar distintos formatos y lenguajes para resolver distintas situaciones.



Respecto al modelo educativo más apropiado para la formación de este tipo de ciudadanía me planteo varias cuestiones
Por las tendencias que se observan hoy en día parece evidente que hay que enseñar a trabajar de una forma diferente.
Las dudas aparecen cuando desde distintas administraciones te dicen que van a evaluar a tus alumnos del mismo modo que se ha hecho hasta ahora. Si nuestros alumnos no saben trabajar de forma colaborativa y tampoco buscar información y resolver problemas, si modificamos el modo de trabajo adquirirán esas competencias, pero quizá no podrán acceder a los estudios que desean porque desde la administración se les realiza un examen de los habituales en la cultura sólida que solo podrán resolver si han adquirido todos los conocimientos que vienen en algunos libros.
Por tanto mi duda es ¿si no hay cambio en la forma de evaluación externa?, por qué optamos, por prepararles a una nueva forma de vida o por ayudarles a formarse en lo que ellos desean.
Desde mi punto de vista hay más margen para esta forma de trabajo en determinadas asignaturas que les permitirán adquirir estas competencias, pero es peligroso no preparar a alumnos de bachiller a superar pruebas que obligatoriamente van a tener que pasar.
Incluso personas que trabajan con los métodos de la cultura líquida afirman que su método de trabajo cambia cuando llegan a bachiller. Y mi duda es, si cambiamos de metodología en todas las asignaturas, ¿podrá un alumno que llega a 1º de bachiller comenzar a trabajar de una manera a la que no está acostumbrado y superar las pruebas que le plantean?

Quizá una opción es trabajar de forma diferente en distintas asignaturas, de manera que los alumnos estén preparados para enfrentarse a las dos situaciones planteadas tan diferentes.